jueves, 19 de diciembre de 2013

Auto-conocimiento a través del ciclo menstrual

Quiero compartir un artículo que se publicó en la preciosa revista "enredo". Puedes leerlo debajo o ver el número completo haciendo click aquí.

Estas ilustraciones pertenecen a la Agenda de la mujer 

Al igual que la luna se va transformando en cada fase y los años ruedan entorno a ciclos estacionales marcados por la climatología, las mujeres en edad de menstruar también respondemos a patrones cíclicos. Nosotras también nacemos, crecemos, damos fruto y morimos cada 28 días aproximadamente.  
¿Te imaginas cómo era la vida antes de conocer las características de cada una de las estaciones del año y antes de aprender a aprovechar sus potencialidades?
Pues así, sumida en esa inconsciencia vive la mujer moderna. Planificando nuestra agenda como si siempre fuésemos las mismas, exigiéndonos estar siempre igual sin contar con que la cantidad y calidad de nuestra energía varía dependiendo de nuestros niveles hormonales. El desconocimiento de las variaciones que experimentamos a nivel físico, mental y emocional es una fuente de frustraciones y culpa, además de un despilfarro de energía. No se puede sembrar en el mes de diciembre y pretender cosechar en primavera. Supone un gran desgaste y perdida de tiempo. Por esto recomiendo llevar un registro diario durante algún tiempo para conocer las peculiaridades de cada fase. Aquí tienes una herramienta para ello.

Sabernos cíclicas nos ayuda a mejorar nuestras relaciones y evita que nos llenemos de rabia y frustración. Tener este conocimiento y comenzar a usarlo en pos de facilitar y organizar nuestra vida cotidiana es una gran ventaja. Nos permite vivir con conciencia de quienes somos, conociendo nuestras fortalezas y limitaciones en cada momento. En definitiva conocernos como mujeres cíclicas nos permite aceptarnos, confiar en nosotras mismas y amarnos tal como somos.
Cada ciclo completo dura alrededor de 28 días y se divide en cuatro fases, las cuales no son estancas sino que las transiciones entre ellas ocurren progresivamente. Voy a explicar las características psicológicas de cada fase de forma genérica. Es importante tener en cuenta que cada mujer y cada ciclo es diferente así que es normal no encajar siempre al 100%. Nuestros ciclos hormonales son sensibles a múltiples factores como el descanso, el estrés, el clima, nuestro momento vital…Así que esto es una guía pero es responsabilidad de cada una observar sus cambios para conocerse.

FASE MENSTRUAL : REFLEXIVA - BRUJA - INVIERNO
Con el sangrado limpiamos los residuos de las experiencias acumuladas durante el mes, a veces va acompañado de dolor, lo que es un indicativo de que algo de lo que estamos viviendo no nos sienta bien. El sangrado no debe ser doloroso. Nos sentimos con menos energía, nuestro foco de atención se dirige al interior. Conectamos con nuestra sabiduría, con nuestra guía interna, a veces los sueños traen mensajes trascendentes para nuestra vida, podemos tener visiones, conocer nuestro inconsciente y darle luz.
Son días propicios para el recogimiento y la meditación, para la soledad y los contactos íntimos, para el ayuno y la alimentación ligera, para soltar líquidos y emociones acumuladas, para la descarga emocional a través del llanto, para el sueño, el descanso y el silencio. Aprender a confiar en nuestras intuiciones de esos días puede ser una guía estupenda para enfocar el siguiente ciclo, para nuestra vida y para la familia. Una práctica interesante puede ser pedir ayuda, antes de dormir, a la parte de nosotros que está más conectada con la intuición para lo que necesitemos en ese momento.

FASE PRE-OVULATORIA : DINÁMICA - LA VIRGEN - PRIMAVERA
En esta fase nos sentimos renovadas y con energía para comenzar a materializar ideas (a veces las inspiradas durante la menstruación), nos sentimos con fuerza, repletas de proyectos, nuevas ideas, ilusiones, alegría, agilidad mental y energía a raudales. Nuestro cuerpo quiere actividad, nos apetece hacer deporte, necesitamos dormir menos, nuestra mente está clara para tareas de concentración y organización. Es un buen momento para iniciar actividades y proyectos. También para incorporar nuevos hábitos a la rutina familiar. Podemos ponernos al día y recuperar el tiempo “perdido” los días de descanso de la menstruación. Te sientes con más capacidad para poner límites, establecer y cumplir horarios y normas, así que es interesante elegir actividades acorde con la claridad mental que nos acompaña estos días.

FASE OVULATORIA: EXPRESIVA - LA MADRE - VERANO
Cuando ovulamos nuestra energía se torna maternal, y nos enfocamos en la reproducción. Estamos guapas, seductoras, comunicativas, somos más deseables y nuestro deseo sexual también aumenta. Tenemos facilidad para relacionarnos y expresarnos. Nos enfocamos en los demás, en cuidarlos, protegerlos, complacerlos, nutrirlos. En estos días tenemos más paciencia, nuestras emociones están más calmadas y nos sentimos más sociales y energéticas. Sentimos que podemos con todo y es interesante saber que es un espejismo que la semana que viene lo veremos diferente para no cargarnos en exceso. En estos días podemos aprovechar para planear excursiones, para quedar con gente, pasar más tiempo fuera, viajar. Yo suelo combinarme el mes para estar más tiempo con mis hijos esos días, intercambiando con el padre para tener más tiempo para mí durante la menstruación o la fase premenstrual.

FASE PREMENSTRUAL: CREATIVA - LA HECHICERA - OTOÑO
Este es un periodo de reflexión y evaluación. La mirada se vuelve hacia el interior poniendo el foco en lo que no funciona en nuestra vida. Nos despedirnos del ciclo observando nuestros errores. Muchas de nosotras sentimos rabia o depresión, al ver lo que no nos gusta y sentirnos sin energía para cambiarlo. A este fuerte deseo de cambio manifestado a través de nuestras emociones se le llama síndrome premenstrual (la medicina cataloga de patología a muchos de los procesos naturales femeninos).
Nuestro cuerpo se va hinchando y reteniendo líquidos. Es un momento excelente para hacer limpieza  emocional, aporrear cojines en un entorno seguro puede ser una buena manera.
Es un buen momento para decir “no” a los demás y “sí” a nosotras, de hecho suele acompañarnos en esta fase la seguridad en nuestras decisiones. Es esencial descansar. Las madres solemos quitarnos horas de sueño para hacer cosas que no podemos hacer con los niños, en esta fase no es propicio abusar de ese hábito. Es también una etapa muy creativa y estamos receptivas para inspirarnos y nutrirnos del arte y la belleza.

Pero…que pasa si somos madres 24 horas y no podemos dedicarnos a descansar o interiorizar en el momento que lo requiere nuestro cuerpo.
Realmente la maternidad es uno de las grandes retos de nuestra vida en muchos aspectos y es verdad que es más difícil descansar. Pero precisamente es cuando más necesario se hace el hecho de conocernos y darnos lo que necesitamos en cada momento, nutrirnos y cuidarnos para cuidar y nutrir a nuestros pequeños.
Para una madre reconocer que no siempre es la misma y saber que hay días que está predispuesta a ser más impaciente con los pequeños, puede suponer la piedra angular de la crianza respetuosa.
Aprender a organizar la agenda familiar alrededor de nuestro periodo evitando cuando tengo la energía hacia el interior planear grandes desplazamientos, actividades que requieran estar continuamente poniendo límites al pequeño o situaciones que requieran estar pendiente de más niños o adultos que demandan nuestra atención, puede evitar mucho sufrimiento gratuito. Así como en esos mismos días permitir que estén un rato más con la consola o viendo una peli, pedir ayuda cuando la necesitamos sin sentirnos culpables, puede aportar mucho equilibrio a la vida familiar.
Elegir adentrarse en el camino de autoconocimiento a través del ciclo menstrual requiere mucha observación y paciencia, por lo que recomiendo llevar un registro por escrito de los cambios que experimenta nuestro cuerpo, mente y emociones. Así conoceremos las peculiaridades de cada fase, su duración y aprenderemos a cuidar nuestra salud. Para llegar a respetarnos y confiar en nuestra sabiduría cada ciclo un poco más.

Ilustración Julia Larotondo (Juliaro) y Laura Martínez Hortal http://palomailustrada.blogspot.com

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4 comentarios:

  1. que cosa mas bonita pensar que somos tierra fertil que dependiendo del calor del sol y del rocio que cae y del momento de cosecha en el que nos encontremos, tenemos una energía u otra.

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    1. Aida, que precioso ser- sentirse tierra fértil. Me encanta!

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