lunes, 28 de enero de 2013

El Cazador Cazado:: empoderamiento con Alicia Murillo

El sábado asistimos (mi hijo y yo) al taller  "el cazador cazado" con Alicia Murillo en la Qarmita. Este taller nace de una iniciativa audiovisual del mismo nombre, si no la conoces puedes ver uno de los vídeos aquí.

Para ser sincera, yo no estoy acostumbrada a talleres feministas de esta índole y he salido bastante sorprendida en muchos aspectos. Voy a exponer alguna ideas (como de costumbre) desordenadamente con ayuda a mi premenstrualidad aguda.

















El tema del taller era el empoderamiento de las mujeres para evitar el acoso callejero. Es un tema que da de sí y las herramientas de las que dispone Alicia viniendo del mundo del teatro, performance, música, canto y todo lo que desconozco de ella, son útiles para adquirir un buen posicinamiento interno frente a una situación de acoso. Desde luego a mi me ha servido para darme cuenta de mis limitaciones y de que debo desarrollar.
Me interesa y admiro la forma creativa, artística y humorística de abordar el problema del acoso callejero que propone Alicia. Como desde la creatividad, no solo consigue ocupar el espacio público con pleno poder, sino que también hace cuestionarse a los acosadores lo que están haciendo.

Lo que más me ha sorprendido es la dificultad para participar en todo lo que requiera movimiento físico y emocional de muchas de las asistentes. He hablado otras veces aquí y en los textos de la agenda menstrual sobre la excisión mente-cuerpo-emoción y de que las mujeres occidentales de nuestra generación vivimos del cuello para arriba. Yo personalmente me enteré que del cuello para abajo tenía un cuerpo inteligente cuando me quedé embarazada y entonces empecé a ser mujer. Hasta dónde yo sé, la acción y la emoción son los motores para expresar y materializar lo que somos, la mente es importante pero una cabeza no vive, piensa, imagina, sueña...pero no vive.

Creo que es importante que nos liberemos de la excesiva intelectualización y de que demos más importancia a la experimentación. En cualquier caso, este es el camino en el que me encuentro ahora. Una herramienta interesante y que me ayuda mucho es el curso on-line Conciencia de tu cuerpo de Mujer de Mónica Felipe-Larralde.

Por otra parte me ha sorprendido la dificultad que tenemos muchas mujeres para vivir nuestra agresividad y nuestra rabia. Personalmente siento bastante miedo de mi propia agresividad y la de los demás. Me pareció curioso que disfruté y sentí mucho poder en un ejercicio cuyo objetivo era vivir nuestra agresividad. No creo que la agresividad vaya a funcionar como respuesta siempre, porque creo que puede volverse en contra, pero si me gusta experimentar con ella y saber que en determinados momentos es necesario el impulso, el poder y la fuerza extra que nos proporciona la adrenalina fluyendo por nuestras venas.


En mi opinión y en mi experiencia el acoso, como casi todo en la vida se debe tratar desde varios ambitos, como mínimo de dentro a afuera y de afuera a dentro. Me explico, esta bien defenderse, verbal, físicamente o de la forma que nos parezca, pero también es importante trabajar nuestra actitud interna. Hay estudios que demuestran que las mujeres inseguras son victimas de tres veces mas acosos que las seguras. El trabajo que yo propondría es investigar de dónde viene esa inseguridad, de dónde viene la actitud de víctima y lo que es más importante practicar otra actitud a través del cuerpo y la voz como propone Alicia complementado con técnicas de autodefensa, desarrollo de nuestra fuerza física y sobre todo trabajar la seguridad en nosotras a través del autoconocimiento.

En otras ocasiones en este blog he escrito sobre mis dudas con la imagen de la mujer que se propone y lo que se considera belleza. Alguien me comentó a colación de esos textos que la verdadera belleza tiene un componente altamente sexual, tiene que ver con gozar nuestro propio cuerpo, con habitarlo. Al respecto de esta libertad física, de este movimiento sexual habla Casilda Rodrigañez en una interesantisima reflexión. Dónde expresa que las mujeres occidentales podemos vestirnos como queramos y mostrar nuestro cuerpo porque tenemos corazas musculares y barreras mentales con respecto a vivir nuestros cuerpos, más exactamente vivimos en nuestras mentes. Frente a las mujeres islamicas que cubren sus cuerpos y sus cabezas, pero que sí habitan sus cuerpos. No llevan bragas, ni sujetadores, ni nada que les apriente o les impida el roce del propio cuerpo en movimiento. También comparten su higiene íntima con otras mujeres en el Haman lo que les prepara desde niñas para vivir su sexualidad con libertad y desinhibición. El tema da mucho que pensar.


Como despedida, mencionar que lo mejor que me llevo de este taller es el haber tomado conciencia de las limitaciones propias que me he ido encontrando en los diversos ejercicios para ocupar mi espacio. Y esta claro que si no ocupamos nuestro espacio tenemos muchas más papeletas de ser invadidas. Además por supuesto el haber compartido mi tiempo con 12 estupendas mujeres y en particular con Alicia a la que tenía tantas ganas de conocer.

6 comentarios:

  1. Muchas gracias por este texto, Laura. Me ha hecho muy feliz darme cuenta de que hemos conseguido comunicarnos muchas más cosas de las que creí en un principio. Un beso a Martín!

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    1. De nada. Desde que salí del taller tengo la cabeza como una moto y no me he calmado hasta que he puesto un poco de orden escribiéndolo. Muchas gracias y un beso.

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    2. A mi me ha pasado igual..también he tenido que escribir, para poder gestionarlo mejor..y de todas formas aún sigo dándole vueltas..Un placer haber compartido todo esto tanto con Alicia como contigo...nunca me había planteado una perspectiva desde tu punto de vista...

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    3. Muchas gracias Abejita. Para mi también ha sido un placer estar con vosotras. Me alegro poder aportar una perspectiva distinta, siempre enriquece. ¿Por cierto, quién eres?

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